
“Dios es dueño de toda la tierra y de todo lo que hay en ella; también es dueño del mundo – de Tartagal - y de todos sus habitantes.” Salmo 24:1
Un alud de agua y lodo que azotó a Tartagal en Provincia de Salta (Rep. Argentina), una vez más golpeó y lo hizo muy fuerte, no es la primera inundación que vive el pueblo del norte salteño. El pasó catastrófico dejo como saldo, muertos, heridos, perdida de bienes materiales, plagas, enfermedades, etc.
¿ES UN DESASTRE NATURAL… Como lo describen algunas plumas periodísticas o como lo miran desde los escritorios de poder, que toman medidas insuficientes, que no van más allá de calmar la conciencia?
¿ES UN CASTIGO DE DIÓS… Como diría el polémico Obispo austríaco Gerhard Wagner, cuando se refirió al tsunami en Tailandia e Indonesia?
¿SON SEÑALES DE QUE EL FIN ESTÁ CERCA… Como sostiene la “Billy Graham Evangelistic Association” cuando en una intervención en la Convención Nacional de Medios de Difusión Cristianos de los Estados Unidos, la hija del evangelista estadounidense Anne Graham Lotz dijo: “tengo la convicción que el incremento de los desastres naturales, el resurgimiento de Israel como nación y la proclamación del Evangelio en todas las naciones son signos de que "el fin está cerca".
LA VERDAD DE TARTAGAL, es que los desmontes compulsivos para el sembrado de “soja”, la explotación desmedida e irracional de la madera y el desvió del río realizado por las obras de los grandes productores para captar agua, generaron gravísimos deterioros ecológicos a la región. La mano del hombre y la complicidad de la política corrompida por la avaricia, someten día a día nuestros hermanos y hermanas de Tartagal en la pobreza y la miseria.
Este es un ejemplo de la triste realidad ecológica de Latinoamérica, la destrucción de los ecosistemas y la explotación de los recursos naturales para sostener un modelo, que está poniendo en graves peligros a nuestros pueblos y al mundo. Hay una grave corresponsabilidad de las instituciones financieras internacionales, que financian proyectos de extracción de recursos sin importarles sus consecuencias. El modelo económico neoliberal, sus formas de producción y consumo; así como las instituciones nacionales, regionales y municipales que en nuestro país reproducen estas políticas; tienen una gran deuda socio-ecológica con nuestro pueblo y nuestra tierra. Deuda generada por el la depredación y el saqueo que seguirán dando como resultados: más hambre, contaminación, destrucción, muerte y pobreza.
Sin duda que la creación fue un acto de amor, una dádiva de Dios para todos y por lo tanto todos debemos defenderla y conservarla. En el plan de Dios nunca existió ni existirá jamás la posibilidad que la relación de los seres humanos con la naturaleza (ambos creación del mismo Dios) sea del tipo EXPLOTADOR / EXPLOTADO. Sino por el contrario nos fue encargada la tarea de ser mayordomos y administradores responsables de los bienes naturales creados, esta se manifiesta en el trato que el ser humano otorga a otros miembros de la creación incluyendo los procesos ecológicos esenciales y la biodiversidad, velando por un adecuado uso de la creación como representante de Dios ante lo creado y representante de lo creado ante Dios.
Ministros Diego Javier Mendieta y Gabriela Soledad Guerreros
Pastoral – Dimensión de Fe, una Iglesia de todos y para todos…
Buenos Aires – Argentina.