miércoles, junio 10, 2009

Organizaciones evangélicas del mundo, exigen Paz y Justicia para las comunidades indígenas en el Perú

Representantes de organizaciones evangélicas de diversos países del mundo, ante la masacre sucedida en Amazonas, Perú, dieron a conocer una declaración donde expresan el dolor profundo por los hechos de violencia suscitados en el departamento de Amazonas que han ocasionado la muerte arbitraria de decenas de seres humanos, así como cientos de heridos.

Lima, martes, 9 de junio de 2009

"Convencidos de que la vida es un don de Dios, por lo cual debe ser respetada y protegida en cualquier circunstancia, deploramos que el Gobierno peruano no haya tenido la capacidad de resolver por la vía pacífica y justa la exigencia de las comunidades nativas respecto a la derogación de un conjunto de decretos legislativos que afectan sus legítimos derechos y que son inconstitucionales y violatorios de normas internacionales", expresan los firmantes.

Piden el cese inmediato de los enfrentamientos, torturas y secuestros; "y que en el más breve plazo se restablezca el diálogo, tomando en cuenta el derecho de los pueblos amazónicos a ser consultados sobre acciones que afectan su desarrollo, como lo indican tratados internacionales sobre derechos humanos, como el Convenio 169 de la OIT y la Declaración Universal de los Derechos de los Pueblos Indígenas que el Perú ha impulsado y suscrito".

Quienes suscriben claman al Señor de la vida que frente al dolor lacerante que produce esta cruel situación, "su paz y justicia traiga consuelo y esperanza entre nuestros hermanos y hermanas de los pueblos amazónicos afectados, así como en las familias de los policías victimados y la población mestiza que ha sido afectada".

Nilton Niese por el Consejo Latinoamericano de Iglesias; Harold Segura por Visión Mundial; Nina Balmaceda por Advocates International Global Council – Latin America; Dennis Smith del Centro Evangélico de Estudios Pastorales en Centro America – Guatemala; Rev. Hector Laporta del Fourth Avenue United Methodist Church, Brooklyn, New York; Joel Cortés, Comisión Permanente de la Iglesia Evangélica Española; Ignacio Simal, Lupa Protestante - Ateneo Teológico, España y Alfonso Wieland Peace and Hope International, son los firmantes iniciales de este Pronunciamiento que puede ser apoyada a través de: roloperezv@gmail.com o al mail de ALC: editora@alcnoticias.org

martes, junio 09, 2009

PERÚ: Iglesias Evangelicas piden que cesen los enfrentamientos

El Concilio Nacional Evangélico del Perú (CONEP) y la Fraternidad de Asociaciones de Iglesias Evangélicas Nativas de la Amazonía Peruana (FAIENAP) hicieron un llamado a las autoridades a que cesen los enfrentamientos en la localidad de Bagua, que ha dejado un saldo de más de 60 muertes el último fin de semana.

Por medio de un comunicado conjunto, tanto el CONEP como FAIENAP pidieron al gobierno que suspenda el estado de sitio en la zona, y la suspensión de toda intervención de las fuerzas armadas y la policía.

Tras lamentar “profundamente” los hechos violentos ocurridos en Bagua, ambas instituciones evangélicas deploraron que el gobierno del presidente Alan García “no haya tenido la capacidad de resolver este conflicto por medios pacíficos”.

También destacaron que la vida “es un don de Dios, por lo cual debe ser respetada y protegida en cualquier circunstancia, tanto la de las comunidades nativas como la de los policías”.

En ese sentido, pidieron que se restablezca el diálogo entre el Ejecutivo y los indígenas amazónicos, bajo el marco de la Consulta Libre, Previa e Informada en el marco del Convenio 169 de la OIT y la Declaración Universal de los Derechos de los Pueblos Indígenas. Recordaron que son acuerdos “que nuestro país ha impulsado y suscrito”.

Además, solicitaron al gobierno tomar en cuenta el pedido del Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas de la ONU, y que cumpla con obligaciones respecto a los derechos humanos de los indígenas y los de sus impulsores.

Por último, CONEP y FAIENAP invocaron que se atiendan “con prontitud y consistencia” los pedidos de respeto de los derechos de los indígenas, los cuales han sido “históricamente desatendidos”.

Víctor Liza Jaramillo
Lima, lunes 8 de junio de 2009

TU ESPÍRITU, NOS LIBERA...

“…la creación espera con anhelante expectación, el día en que los que son hijos de Dios se van a manifestar en toda su gloria. Porque el mundo creado ha sido sometido al caos, no por propia voluntad, sino por medio del que le sometió a tal condición de sujeción, y todavía tiene la esperanza de que el mundo creado también participará de la liberación de la esclavitud a la caducidad y entrará en la gloriosa libertad de los hijos de Dios; porque sabemos que toda la creación está unida en gemidos y agonías.”

Romanos 8:21-22

Cuando leemos el “Libro de los Hechos de los Apóstoles”, el cual debería llamarse el “Libro de los hechos del Espíritu Santo” ya que el único protagonista indispensable en el nacimiento de la Iglesia fue, es y será el Espíritu Santo. Nos damos cuenta de la necesidad que tenemos como Iglesia, de que el Espíritu de Dios sea sobre todos/as nosotros/as.

Hablar del Espíritu Santo o de los hechos realizados por el Espíritu, es hablar de sanidad, de salvación y sobre todo de LIBERACIÓN.

Y hablar de “LA LIBERACIÓN” como obra del Espíritu Santo es hablar de una liberación integral, total y completa, donde no hay posibilidades para una liberación parcial y mutilada.

El Espíritu que en el génesis aleteaba sobra la faz de las aguas, el Espíritu que hablaba por medio de los profetas, el Espíritu que levanto a Cristo de entre los muertos, el Espíritu que hizo nacer la Iglesia; es el mismos Espíritu que actúa hoy en medio de nuestra historia agitada y acalambrada.

Hablar de una libertad que solo alcanza una parte del ser humano, dejando otras parte oprimidas, no es hablar de una autentica liberación, no es una liberación realizada por el Espíritu. Porque el Dios de la Vida y de la Historia “no realiza parches”, sino que hace todas las cosas nuevas.

DIOS NO LIBERA AL SER HUMANO DE LAS MANOS DEJÁNDOLO ATADO DE LOS PIES.

Nuestros pueblos Latinoamericanos se encuentran sumergidos en la pobreza, opresión e injusticia; la crueldad de los sectores dominantes, “los poderosos”, cada minuto es más violenta al verse superados por la crisis. Millones de hermanos/as nuestros/as son los que están sin techo, sin pan, sin tierra, sin trabajo, sin salud, se los despoja de todo y son víctimas de la muerte planificada.

LA IGLESIA FRENTE A LA LIBERACIÓN

En este contexto de muerte y opresión es desde donde nosotros como Iglesia debemos hablar de liberación y actuar en pos de la misma. Hay una frase dura de Jürgen Moltmann, que nos ayudará en nuestra reflexión que dice:

"DONDE LA IGLESIA NO ENGENDRE UNA FE LIBERADORA, SINO QUE DIFUNDA OPRESIÓN, SEA ESTA MORAL, POLÍTICA O RELIGIOSA, HABRÁ QUE OPONERLE RESISTENCIA POR AMOR A CRISTO"

La Iglesia debe ser un instrumento de liberación, el fermento de esperanza para el mundo; y como tal debemos tener en cuenta que estamos situados en un constante debate entre la vida y la muerte; donde el grado de opresión y barbarie es cada vez mayor, donde la impunidad y la injusticia es el pan de cada día; donde el proyecto político de quienes gobiernan o intentan hacerlo no es más que desbalijar al pueblo de sus riquezas, sometiéndolos a una verdadera esclavitud, y donde el proyecto de otros es andar a medias tintas, queriendo quedar bien con Dios y con el diablo.

A pesar de esta realidad, el trabajador/a, el desocupado/a, el jubilado, el estudiante, el comerciante, el campesino/a, el pequeño y mediano productor “no se rinde” o “no debería rendirse, porque ésta no es la voluntad de Dios”; en su agonía se organizan y luchan por lo que le pertenece. Hoy muchos/as de ellos/as miran hacia el altar de una nueva Iglesia, aquella que se compromete con el pueblo, y allí encuentran fuerzas para seguir andando.

Pero como siempre hay un “pero”, la triste realidad nos demuestra, muchas veces, que los cristianos/as comprometidos/as en esta larga lucha por la liberación nos sentimos divididos entre la fidelidad a la Iglesia y la fidelidad al proyecto de liberación, que es el mismo Reino de Dios entre nosotros/as.

Muchas veces en el camino por la liberación de los oprimidos, la “estructura” de la Iglesia, no acompaña por que se encuentra afectada por sus “intereses” y se convierte en un gran obstáculo, que intenta quebrar el compromiso de muchos/as.

Pero su Espíritu nos libera, nos libera del temor y de la culpa que nos intentan hacer sentir y afirma nuestras convicciones, nuestra visión y compromiso con Dios y con el prójimo.

Por los Pastores
Diego Javier Mendieta y Gabriela Soledad Guerreros.

martes, junio 02, 2009

EL SALVADOR: DE LA MANO DEL MONSEÑOR OSCAR ROMERO Y EL PRESIDENTE MAURICIO FUNES

El Pueblo salvadoreño el domingo 31 de mayo tuvo una experiencia histórica, ya asumió en El Salvador por primera vez un gobierno de izquierda, conducido por Mauricio Funes, un ex periodista, quien dijo: “El espíritu de Monseñor Romero se convirtió y se convertirá en mi guía, en esta nueva forma de hacer gobierno con responsabilidad y justicia… y que no nos desampare en estos cinco años”.

Monseñor Oscar Arnulfo Romero fue asesinado por la dictadura que vivió El Salvador de 1980, quién profetizo antes de ofrendar su viva, “si me matan resucitaré en el pueblo salvadoreño”. Como arzobispo, denunció en sus homilías dominicales numerosas violaciones de los derechos humanos y manifestó públicamente su solidaridad hacia las víctimas de la violencia política de su país.

Mauricio Funes recibió la Banda que lo acredita como Presidente de la República de El Salvador de manos del presidente del Órgano Legislativo, Ciro Cruz Zepeda y no por el presidente saliente Antonio Saca, de la misma forma fue juramentado Salvador Sánchez Cerén, líder histórico del FMLN, como Vicepresidente. Después de 20 años de gobiernos derechistas.

La multitud rompió el silencio con aplausos y algarabía, coreando: “Si se pudo”, “el pueblo unido, jamás será vencido”.

La bendición para el período presidencial 2009-2014 fue realizada por el Arzobispo de San Salvador Monseñor, José Luis Escobar, quien clamó a Dios por que impere la justicia social y la solidaridad fraterna…; que prime el bien común a los intereses individuales y partidarios…; que se supere la violencia, y se elimine la pobreza.

Pastores Diego Javier Mendieta y Gabriela Soledad Guerreros

LOS PRESIDENTES QUE HABLAN CON DIOS

El ex presidente de los Estados Unidos de América, George W. Bush ”hablaba con Dios o, mejor dicho, Dios hablaba con él” comenta el escritor Juan Gelman, en un artículo publicado en el diario (argentino) "Página/12" el domingo 31 de mayo.

Gelman agrega. Bush decía: “Me conduce una misión de Dios. Dios me dice ‘George, ve y lucha contra esos terroristas en Afganistán’. Y lo hice. Y luego Dios me dice ‘George, ve y termina con la tiranía en Irak’. Y lo hice”. Gelman cita a "The Guardian", el diario de Londres (Reino Unido), del 7 de octubre de 2005.

El mismo domingo, en el portal de "MERCOSUR Noticias", el periodista e historiador Fernando Del Corro, profesor de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires, amplia la información. Dice que Bush no fue el único presidente que pensaba que Dios hablaba con él.

Trae a colación lo ocurrido en diciembre de 1898. La firma del “Tratado de París”, mediante el cual se sella la guerra independentista cubana, de más de tres años con España, definida a favor de Estados Unidos mediante la intervención de las tropas del gobierno de Washington que, en 100 días, se apropió de Cuba y también de Filipinas y Puerto Rico.

La delegación estadounidense actuó siguiendo “expresas instrucciones del presidente William Mac Kinley” quien, al ser consultado al respecto, respondió diciendo “que ello le había sido recomendado por el propio Dios mientras caminaban una noche por los pasillos de la gubernamental Casa Blanca ”.

Esta costumbre de líderes que se asignan que les habla Dios es también utilizada por algunas dirigencias de las iglesias. Ellas aparecen como las depositarias de las órdenes divinas que se traducen en doctrinas y reglamentaciones inamovibles. Mandatos que deben obedecer las feligresías correspondientes y también los que no son adeptos a sus iglesias. Hablan para todo el mundo.

Ese hábito está tan incorporado que es aceptado como un hecho indiscutible. Los responsables de las organizaciones eclesiásticas, generalmente varones, son los mensajeros de Dios. Equívoco deformante que produce el fenómeno de que se crea que esos dirigentes son la voz de Dios. No importa que entre ellos existan serias contradicciones. Si ellos lo dicen es porque Dios es así.

Martín Lutero puso en duda este asunto. En rebeldía con la Iglesia Católica Romana de su tiempo, afirmó que Dios habla con todos y todas y que cada uno, cada una, tiene acceso directo a Dios, especialmente por medio de la Biblia, a la cual toda persona tiene el derecho de leer e interpretar.

Fue en el 1500. Dos siglos antes que la Revolución Francesa acrecentara el valor de la autonomía del ser humano mediante su defensa de la libertad humana. Reforma Protestante y Revolución Francesa, importantes hitos en el caminar hacia el respeto de la persona.

En la confusa situación actual, con poderosos medios de comunicación que promueven el Apocalipsis, se levantan dirigentes religiosos afirmando que hablan con Dios. Ante la imposibilidad de comprobar si es cierto o no, la actitud debe ser la de la duda. La de aquel Tomás que se resistía a creer en la Resurrección de Cristo si no lo veía y no lo tocaba.

Es hora de rescatar el principio de la Reforma Protestante. El de la libre interpretación de la lectura de la Biblia. El de liberarse de la encerrona de la relación de Dios solo en la dirigencia.

Lutero afirmaba que cada persona era un sacerdote ante Dios. Lo fundamentaba en citas que aparece en una de las cartas de Pedro en el Nuevo Testamento. Una relación directa con Dios. Luego la puesta en común de cada feligrés y feligresa para ir percibiendo cual es la voluntad Divina.

Más. Es la hora de la conversación con toda persona, crea o no, que se disponga a leer la Biblia y comentarla. Ella no es propiedad privada de quienes creen en el Cristo Resucitado. Es para todos y todas. Es la hora del pueblo. Del Laos como se expresa en el Nuevo Testamento y de donde proviene laicismo

Otra. Se puede avanzar. Atreverse a ser medio herético y afirmar que en estos tiempos, luego de la deformante historia de lectura de la Biblia, es imprescindible leerla con los y las no creyentes para que se abran las ventanas para que se introduzca la fresca brisa y el fuerte viento que renueve el enmohecido entendimiento eclesial.

Por Anibal Sicardi
Pastor Metodista - Director de Prensa Ecuménica


(*) Artículo publicado en MERCOSUR Noticias el 1 de junio de 2009.
ATENCIÓN!!! Nuevo lugar de reunión de la Comunidad Pentecostal Dimensión de Fe - Domingos 10hs en la Casa Ecuménica Popular - Manuel Artigas 6989 - Mataderos - Capital Federal

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